Este no es un libro más de poemas, es un cuerpo que cambia de forma. Una voz que deja de hablar como humana para aprender a aullar, a morder, a sobrevivir. A lo largo de estas páginas, la voz poética atraviesa el miedo, el deseo, la herida y la pérdida, despojándose de cada capa que la sostenía para convertirse en algo más primitivo, más honesto, más libre.
Lengua animal es un viaje de transformación de la herida al instinto, del apego a la ruptura, de la piel que as?xia a la piel que renace. Un libro para quienes alguna vez sintieron que ser humanos no era su?ciente para nombrar lo que llevaban dentro.