RESUELVE EL MISTERIO DEL VERANO
UNA NOVELA QUE ESCONDE SUS PROPIAS PISTAS
Comprueba. Rastrea. Investiga. Medita. Encuéntralo. Nombra.
LOS MEJORES SECRETOS SIEMPRE ESTÁN A SIMPLE BISTA
Hay mensajes ocultos en los títulos de los capítulos. En los errores de imprenta. En las alarmas de los coches aparcados a medianoche. Ariadna los ve todos. Es criptógrafa, prefiere los códigos a las personas y lleva toda la vida encontrando lo que otros no ven. Pero cuando llega al piso de una famosa divulgadora científica y la encuentra muerta en el suelo, ha de enfrentarse al enigma más peligroso que jamás ha tenido que descifrar.
Alguien la observa. Alguien que conoce sus movimientos, hackea semáforos, manipula periódicos y se comunica a través de calculadoras de los años ochenta o novelas de quiosco.
Para salvar vidas, y quizá la suya propia, Ariadna deberá resolver una cadena de acertijos que mezcla criptografía, esteganografía e historia con la tecnología más inquietante del presente. Pero hay una regla: tú, lector, también puedes jugar.
Una novela de suspense que es también un juego: puedes leerla o puedes resolverla.