La princesa Lisandra vive en un castillo en ruinas
con su padre, el rey, y con su madre, la reina, quienes
no paran de repetirle: «¡No olvides que eres una
princesa!». Pero un día la familia real, arruinada, tiene
que mudarse y se instala en un pequeño apartamento
ruidoso. Allí Lisandra descubre algo sorprendente:
cada mañana, todos los niños se dirigen a un gran
edificio rodeado por una valla, y horas después...
¡Salen la mar de contentos! ¿Qué edificio es ese y qué
hacen los niños dentro? Lisandra quiere ir allí
y averiguarlo. Pero primero tendrá que convencer a
sus padres, el rey y la reina, y eso... ¡no será tan fácil!